ESTRUCTURA FINANCIERA:
La
estructura financiera es la forma en que se financian los activos de una empresa.
"Cada
uno de los componentes de la estructura patrimonial: Activo = Pasivo + Patrimonio Neto, tiene su costo, que está relacionado con el riesgo: "La deuda es menos
riesgosa que el Capital, porque los pagos de intereses son una obligación
contractual y porque en caso de quiebra los tenedores de la deuda tendrán un
derecho prioritario sobre los activos de la empresa. Los dividendos, la
retribución de capital son derechos residuales
sobre los flujos de efectivo de la compañía, por lo tanto son más riesgosos que
una deuda.
Podemos concluir entonces
que es costo de la deuda deberá ser más bajo que en rendimiento del capital,
porque es menos riesgoso.
Un concepto importante es el factor de apalancamiento que es la razón del valor de la deuda sobre los activos totales. Un mayor apalancamiento financiero invariablemente aumenta el riesgo empresario, ya que la deuda, como se dijo anteriormente debe ser pagada antes que la retribución a los accionistas.
Un concepto importante es el factor de apalancamiento que es la razón del valor de la deuda sobre los activos totales. Un mayor apalancamiento financiero invariablemente aumenta el riesgo empresario, ya que la deuda, como se dijo anteriormente debe ser pagada antes que la retribución a los accionistas.
Capital Inicial: Es
fundamental que cuando la empresa se constituye haga una adecuada evaluación de la magnitud de su
capital inicial necesario para su giro operativo.
A medida
que la empresa funcione, dicho capital se verá incrementado, o no, como
consecuencia de los resultados surgidos de las operaciones de ese ente. Cuando crezca en
proporción y sus necesidades se vean incrementadas, será necesario que la empresa
haga ajustes a su " "primitivo" capital inicial.
Financiación
de la Empresa: El ente necesita una cierta cantidad de recursos económicos para desenvolverse. Nos
referimos al capital físico, monetario, básico, para la estructura operativa
inicial de la empresa, que irá sufriendo modificaciones a medida que varían sus
necesidades.
Ese
capital inicial va a ser el necesario para la empresa y la operatoria económica
que desee realizar en ese momento.
La
representación contable de ese capital va a estar dada por la diferencia entre
activos (bienes y derechos que posee
la empresa), y pasivos (compromisos del ente).
Financiación
Propia y Ajena: La empresa puede trabajar con un capital aportado por sus dueños
(capital propio), o bien por aportes realizados por terceros a la sociedad, en calidad de préstamo
(capital ajeno).
La
empresa deberá enfrentarse a la opción de cuándo usar uno y cuándo otro. O bien
en qué medida lograr una adecuada combinación de ambos.
Podemos
decir, por lo general, que cuando la empresa opta por la utilización de capital
ajeno sobre el propio, lo hace por que el contexto externo le permite obtener
una renta mayor si coloca su capital propio en el mercado de capitales (lo invierte), y trabaja
para su operatoria con capital de terceros (la tasa de ese préstamo debería ser
inferior al que obtiene la empresa de invertir su propio capital).
Otro caso
podría estar dado porque la empresa no desee aportar capital propio, o bien
porque la empresa necesita realmente pedir "ayuda", préstamo, y
financiarse con capital aportado por terceros. Ello puede ser así porque no le
alcanzan sus propios fondos para cubrir sus requerimientos internos, o cuando
la empresa quiere comprar equipos (capital inmovilizado), o bien ampliar su
planta industrial. El monto de las sumas requeridas para esas necesidades
obliga muchas veces al empresario a recurrir a capital de terceros.
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